La empresa chilena -y ahora multinacional- Crystal Lagoons está construyendo la laguna de aguas cristalinas más grande del continente, y que forma parte -como eje central- del proyecto inmobiliario Playa Turquesa, situado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

Para este proyecto cuentan con 13 hectáreas de extensión, un espacio que la convertirá en la segunda más grande del mundo en construcción. Sólo superada por la que construyeron en Dubai, Emiratos Árabes en 40 hectáreas de terreno.

La primera laguna que construyó Cristal Lagoons fue en San Alfonso del Mar, en la comuna de Algarrobo; un espejo de agua de ocho hectáreas que fue inaugurado en el 2008. Esta marca mundial generó interés en ejecutivos de países como Emiratos Árabes o Panamá, donde luego iniciaron otros proyectos.

Actualmente Crystal Lagoons desarrolla 400 proyectos -en distintas fases- en 60 países, los que son supervisados desde 15 oficinas ubicadas en distintos puntos del planeta.

Las lagunas cristalinas pueden construirse en cualquier terreno. “Puede haber Crystal Lagoons en zonas costeras que no son muy atractivas, como también en zonas interiores donde no existe ningún tipo acceso a la vida de playa”, comenta el director regional de la empresa constructora para Latinoamérica Iván Manzur.

Tal es el caso de uno de los últimos proyectos ejecutados por la multinacional, la laguna Citystars, Sharm El Sheik inaugurada en Egipto a fines del 2015. Este espejo de agua cristalina tiene una extensión de 12,5 hectáreas. Lo primero que pensaron cuando encararon aquella construcción en Egipto fue; ¿de donde sacaremos el agua?. Bueno, para ese proyecto obtuvieron el líquido desde vertientes ubicadas a 160 metros bajo la superficie terrestre. Era agua salobre, que luego fue sometida a un tratamiento.

Tecnología patentada

“La laguna no pierde agua por filtración, sólo por evaporación, pero también la capta por precipitación”, añadió al aclarar que cuando llueve demasiado, el agua excedente se devuelve a los acuíferos. Esto es posible gracias a que la tecnología de Crystal Lagoons controla la evaporación del líquido; también por la instalación de una membrana patentada.

Mientras que la purificación del agua se hace a base de tecnología patentada por Cristal Lagoon en 160 países. “Uno de los elementos es el sistema de telemetría, que nos permite monitorear todas las lagunas que tenemos alrededor del mundo”, comenta Manzur.

“Más que monitorear, nos preocupamos de mantener la óptima calidad del agua a partir de pulsos de desinfección”, continuó. Esto permite utilizar 100 veces menos químicos, que un sistema de tratamiento equivalente.

En la purificación también emplean un sistema de ultrasonido -también patentado- que permite utilizar 50 veces menos energía que el utilizado por un sistema tradicional de filtración. La labor de CL no concluye con la inauguración de la laguna, pues luego la controlarán remotamente.

Proceso de Construcción

El proyecto Playa Turquesa se desarrolla sobre una superficie de 180 hectáreas de terreno. Para la construcción de la laguna ya se removieron más de un millón de metros cúbicos de tierra.

También se niveló el terreno que tenía hasta 17 metros de desnivel. Movimientos de tierra similares sólo se observan en el rubro minero o petrolero.

De acuerdo a la planificación, el proceso de llenado de la laguna se realizará a fines de 2017.

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